INICIO / Historia

Historia

 

En el siglo XVII llegaron a la ciudad los primeros frailes dominicos. El convento de Santo Domingo, fue el espacio donde se formarían la mayoría de ellos que interactuaron con las culturas indígenas.

El inmueble tenía tres patios: el Menor, el del Noviciado y el de los Generales. Poseía un amplio refectorio, bibliotecas, sala capitular, enfermería con botica y oratorio. La predicación era el objetivo principal de la orden, así que para tal efecto se edificó un amplio patio destinado para la meditación y preparación de las homilías. Se encontraba rodeado por las aulas generales, de ahí su nombre: Patio de los Generales. En uno de sus costados se encontraba el refectorio, decorado por hermosos frescos, cuyos restos aún existen.

Durante la Reforma se llevó a cabo la exclaustración de los dominicos en 1859. En este año comenzó la destrucción de la barda del atrio y después se separó el convento de la iglesia, con la apertura de una calle que corre de norte a sur llamada actualmente Leandro Valle.

En 1872 se levantó un plano de lotificación, el Patio de los Generales fue ocupado por viviendas; a finales del siglo XIX se utilizó como vivienda militar y de esta forma los espacios se subdividieron, se abrieron otros nuevos y se cancelaron algunos previos.

Las primeras acciones de rescate y restauración de la zona comenzaron en 1967, con la construcción de los arcos que rematan la calle de Leandro Valle y cierran la plaza de Santo Domingo.

Los trabajos en el antiguo Claustro de los Generales se realizarían solamente hasta la década de los noventa. Dado el grado de avanzado deterioro, sólo se mantuvieron en pie salones con restos de frescos, columnas, algunos arcos, muros, el amplio cubo de la escalera y una parte de la fachada, con la logia de tres arcos. En lo que se refiere a los restos originales, se restauraron con las técnicas más ortodoxas, devolviéndoles su aspecto original, incorporándolos a una nueva concepción del espacio y nuevo uso, resaltando la magnificencia del inmueble, utilizando materiales modernos como el concreto, el acero y el mármol.

A ello se sumó la instalación de palmeras. El inmueble se inauguró en 1995 y tuvo en una primera instancia, la finalidad de albergar a la Biblioteca Nacional de Educación. La BNE, tuvo un momento auge de 1995 al 2000.

Posteriormente, el 1º de diciembre de 2005 se realizó la presentación de la Fundación del Centro Cultural del México Contemporáneo A.C., la cual, actualmente, tiene su sede en este recinto. Las actividades de este espacio se iniciaron en enero de 2006, desde entonces, se ha mantenido una línea de comunicación con el público.